Crítica: Modern Times de Charles Chaplin.
La palabra modernidad puede llegar a ser atemporal. Hay cosas que envejecen, cosas que día a día se van deteriorando. Multiples cosas han cambiado a lo largo de los años; dos de ellas siguen intactas. Una de ellas es la dureza de la pobreza, la otra, la genialidad en la obra de Charles Chaplin.
En Modern Times, Charles Chaplin nos lleva a un viaje a la era de la Gran Depresión, esa época donde el desempleo y la industria maquiladora parecían estar peleados. A través de su entrañable personaje Charlotte, Chaplin nos deleita con una comedia inigualable. Nos muestra las luchas sindicales y las prolongadas jornadas laborales vividas en la época, a su vez que nos hace reír a carcajadas al ver el intento de sus superiores por suprimir su hora del almuerzo utilizando una maquina que le dará de comer mientras trabaja. Desde los primeros minutos del film podremos darnos cuenta de que Chaplin sabe concienciar sobre un problema de suma importancia y poder arrancarnos carcajadas, una cualidad que le vale todos los honores.
Chaplin dirige, escribe y actúa en esta cinta, pero sin duda alguna la película no podría estar completa sin la participación de la bella Paulette Goddard, quien interpreta de forma formidable a una joven que huye de las autoridades cuando tratan de llevarla a un orfanato, lugar al que llevan a sus hermanas. Al huir de su hogar, la joven se enfrenta a las grandes necesidades de la vida, mismas realidad que es dura y difícil de afrontar, afortunadamente Charlotte se cruzará en su camino.
Chaplin nos conmueve con sus personajes y rápidamente uno puede sentirse en la piel de los protagonistas. Y es que sin duda el trasfondo de la época nos recuerda que las carencias económicas suelen calar sobremanera en nuestras vidas. Es ahí donde de nueva cuenta la película brilla: Chaplin no pierde la oportunidad para demostrar que incluso en los peores momentos hay cosas hermosas.
No importa cuantas veces vaya a prisión, no importa cuantas veces se quede sin techo, ni siquiera las veces donde no haya que comer: la esperanza de vivir y disfrutar los pequeños detalles se vislumbran a cada instante. El filme aprovecha cada uno de sus recursos, puesto que a pesar de haberse filmado en una época donde el cine sonoro estaba en boga, se opto por filmarse en la mayoría de la cinta en el método del cine mudo.
La cinta es un clásico indiscutible que el tiempo no ha deteriorado ni un solo segundo, por lo cual el titulo de Modern Times le sigue quedando de maravilla. Y es que hay cosas que al parecer tardaran mucho en desaparecer, tales como los fuertes golpes de la vida o la grandeza del espíritu humano, por que tal como diria el mismo Chaplin: "Vale la pena seguir luchando."
Puntuación: 10/10
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